¿Qué concepciones de aprendizaje nos parecen congruentes con el enfoque por competencias y por qué?
El Aprendizaje por descubrimiento se relaciona con el enfoque de competencias desde el punto de vista que defiende la postura de que se deben realizar actividades que relacionen los conocimientos con situaciones reales del contexto, ya sea experimentando, o aplicando para resolver diversas situaciones problemáticas, ya que eso permite el descubrimiento y la comprensión de la realidad.
Sin embargo, el Socio-constructivismo tiene una fuerte cercanía con el modelo de competencias porque sus propuestas permiten el desarrollo de éstas. Por ejemplo, se considera el contexto como parte fundamental para propiciar aprendizaje; se destaca la posesión de conocimientos previos para construir los nuevos; considera la socialización como parte importante del proceso; resalta el trabajo colaborativo y el intercambio de experiencias con los demás porque permite al alumno desarrollar capacidades como analizar, organizar y argumentar sus puntos de vista, así como escuchar, analizar, reflexionar y respetar el de los demás; maneja también la importancia de aprendizaje situado, donde cobra relevancia el lugar donde se lleva a cabo el proceso para que los estudiantes puedan interaccionar ideas, representaciones y valores
Creo que es la concepción que mas se acerca al enfoque de competencias ya que favorece el desarrollo, tanto de las genéricas como disciplinares que promueve la RIEMS como “se expresa y comunica”, “piensa crítica y reflexivamente”, “aprende de forma autónoma”, “trabaja en forma colaborativa”, “participa con responsabilidad en la sociedad”.
sábado, 12 de junio de 2010
medir aprendizajes con preguntas?
¿El aprendizaje es algo tan trivial que se puede observar y medir con base en unas simples preguntas a propósito de unos contenidos cualesquiera?
El aprendizaje como tal es un proceso muy complejo donde se involucran muchísimos factores, tanto individuales como de contexto, así como humanos y materiales. Con un examen tipo cuestionario escrito o verbal, normalmente se mide el grado de memorización de contenidos o a lo más, cierto grado de conceptualización teórica, eso ya dependerá del tipo de preguntas y de respuestas que se generen. Las competencias procedimentales de habilidades y destrezas ya no pueden medirse de esta forma, mucho menos las actitudinales. Medir el grado de modificación de las capacidades durante y al final de un proceso de aprendizaje debe ser un trabajo complicado sobre todo considerando que en este proceso se han modificado las estructuras cognitivas de los alumnos y los aprendizajes no se han logrado al mismo nivel en los participantes del proceso; además porque es prácticamente imposible definir el grado de significación de los aprendizajes para cada alumno. Además, ¿cuáles serían los parámetros de referencia para poder medir el proceso de forma completa e integral? Por otro lado, el aprendizaje no es un proceso discontinuo ya que a cada momento y sin percibirlo, estamos reconstruyendo, de forma individual, la apropiación de la realidad.
El aprendizaje como tal es un proceso muy complejo donde se involucran muchísimos factores, tanto individuales como de contexto, así como humanos y materiales. Con un examen tipo cuestionario escrito o verbal, normalmente se mide el grado de memorización de contenidos o a lo más, cierto grado de conceptualización teórica, eso ya dependerá del tipo de preguntas y de respuestas que se generen. Las competencias procedimentales de habilidades y destrezas ya no pueden medirse de esta forma, mucho menos las actitudinales. Medir el grado de modificación de las capacidades durante y al final de un proceso de aprendizaje debe ser un trabajo complicado sobre todo considerando que en este proceso se han modificado las estructuras cognitivas de los alumnos y los aprendizajes no se han logrado al mismo nivel en los participantes del proceso; además porque es prácticamente imposible definir el grado de significación de los aprendizajes para cada alumno. Además, ¿cuáles serían los parámetros de referencia para poder medir el proceso de forma completa e integral? Por otro lado, el aprendizaje no es un proceso discontinuo ya que a cada momento y sin percibirlo, estamos reconstruyendo, de forma individual, la apropiación de la realidad.
domingo, 9 de mayo de 2010
Los saberes de mis estudiantes
LOS SABERES DE MIS ESTUDIANTES
Realicé el ejercicio con un grupo de de 24 alumnos de sexto semestre que llevan la capacitación de Higiene y Salud Comunitaria y obtuve los siguientes resultados:
Realicé el ejercicio con un grupo de de 24 alumnos de sexto semestre que llevan la capacitación de Higiene y Salud Comunitaria y obtuve los siguientes resultados:
El uso que la mayoría da al Internet es principalmente para Chatear; además de cómo reservorio para buscar información, bajar y subir videos, música, publicar fotos; varios tienen su metroflog para compartir principalmente fotos con sus amigos; muy pocos emplean los blogs; algunos saben manejar redes sociales como facebook, sónico, hi five; nadie comento de saber emplea twitter.
La estrategia que platicamos para realizar es la de que entre ellos se apoyen para que puedan aprender unos de otros. Para empezar, por parejas se van a coordinar para asistir al Internet público para compartir conocimientos que le ayuden a manejar de mejor manera el Chat, subir y bajar música y videos. Luego, se van a integrar en equipos de cuatro teniendo un compañero que les apoye para manejar páginas de redes sociales como Facebook, Hi five y Sónico.
Queda como tarea investigar sobre el uso de los blogs, para posteriormente compartir información y formar un blog del grupo y emplearlo para trabajar temas académicos e intercambiar información como rúbricas de evaluación, listas de cotejo, andamios cognitivos, comentarios, publicar ensayos, entre otros.
Algo que es relevante para que podamos aprovechar las herramientas tecnológicas para mejorar nuestro quehacer docente es, definitivamente, estar nosotros al día para que poder coordinar y sobrellevar las actividades de cada grupo de forma virtual; no podemos pedir que los alumnos hagan algo a través de la Red si nosotros no sabemos como se maneja, porque sino, ¿qué y como vamos a evaluar?
Saludos afectuosos.
jueves, 6 de mayo de 2010
Mi confrontación con la Docencia
Estudie la carrera de Ingeniería Bioquímica Industrial en la Universidad Autónoma Metropolitana y antes de ser docente del Nivel Medio Superior tuve la suerte de probar fortuna en la iniciativa privada en una empresa dedicada a la fabricación de productos plásticos a base de PVC, ubicada en el Distrito Federal. Posteriormente trabaje en tratamiento de aguas residuales para el Departamento del Distrito Federal. Sin embargo, en 1990 tuve la necesidad de renunciar al trabajo para atender una situación familiar. Estaba buscando trabajo a principios de 1991 cuando me hablaron del estado de Oaxaca invitándome a dar clases en el Colegio de Bachilleres del estado (COBAO), en una población de unos 10 000 habitantes, llamada Asunción Nochixtlan. Al principio como que me resistí un poco porque mi familia estaba acostumbrada a la vida citadina además de que mi esposa, también de la misma profesión, tenía un buen empleo; pero lo valoramos porque en ese tiempo aun estaba reciente la tragedia del sismo de 1985 y todo parecía indicar que las condiciones de vida en la ciudad cada vez se harían más críticas; platiqué con la Directora del plantel la posibilidad de que también mi esposa fuera contratada, cosa que se dio sin mayores problemas y el lunes 11 de febrero de ese año a las ocho de la mañana estaba nervioso porque había llegado la hora de tener mi primer día de clases frente a un grupo 40 jóvenes de entre 15 y 16 años de primer semestre en la materia de Física.
En ese momento tenía (y aun tengo) fresco el recuerdo de varios de mis maestros, desde la primaria hasta la universidad, sobre todo de aquellos que de alguna manera y desde mi punto de vista habían sido los que incidieron y marcaron una parte de mi vida; quería retomar algo de cada uno de ellos para que mis clases pudieran resultar interesantes para los alumnos.
Conforme han ido pasando los años me he dado cuenta, y cada vez lo confirma mas, que somos un eslabón muy importante en la formación de ciudadanos y que el nivel medio superior es determinante en la vida de los jóvenes, ya que están en un conflicto constante para definir su identidad.
Considero que el trabajar con jóvenes es reconfortante y a veces tenemos que jugar no solo el papel de maestros sino el de amigos, o por que no decirlo, en algunos momentos, de padres. Como docente, tengo una gran responsabilidad en los jóvenes cuyos padres de familia depositan en nuestras manos y que es nuestra responsabilidad trabajar para ello, por lo cual mi compromiso es actualizarme continuamente.
La actividad docente me ha dado grandes satisfacciones:
· Es un trabajo en donde uno no está encerrado toda la jornada en cuatro paredes ni sentado en un escritorio estirando los brazos en señal de cansancio o aburrimiento.
· Generalmente no nos pone de mal humor, porque con los alumnos siempre hay cosas gratas que compartir.
· Es satisfactorio ver que aquellos jóvenes que fueron nuestros alumnos de hace varias generaciones son ahora padres de familia que luchan día a día por dar lo mejor a los suyos; varios de ellos son profesionistas que han sabido sobresalir en el campo laboral y que otros han seguido esforzándose para alcanzar otros niveles de preparación. Con varios de ellos conservo una bonita amistad y cuando tenemos oportunidad de conversar recordamos las anécdotas de cuando fueron alumnos del COBAO. Y aunque estoy bien consciente que su logro es producto del esfuerzo solo de ellos, no dejo de sentirme satisfecho al pensar que tal vez en el edificio que han construido hay un ladrillo que yo ayude a colocar.
· Económicamente hablando, no he generado riquezas ni vivo en la opulencia, pero creo que la actividad docente me ha dado lo suficiente para vivir de manera decorosa y poder dar mi familia lo necesario para una vida digna.
· Por la escuela me fui a vivir a este lugar hermoso llamado Nochixtlan, en donde nacieron mis hijos y mi esposa lo ha adoptado como su propia tierra.
Insatisfacciones creo que no las tengo, aunque desearía que no existieran conflictos políticos tan fuertes en la educación para que el trabajo en los planteles fuera mas armonioso y cumpliéramos de manera mas eficiente la responsabilidad que nos hemos echado encima y rescatar ante la sociedad ese papel tan reconocido y respetable que en otros tiempos tuvo el ser docente. Digo lo anterior porque durante un tiempo trabaje en otro subsistema del cual renuncie porque la situación política era (y es) intolerante. Afortunadamente en el COBAO no se vive esta situación.
Durante un tiempo me inquietaba el hecho de no haber podido ejercer por más tiempo mi profesión, pero llegó el momento en que concluí que la docencia ya era parte de mi profesión y a partir de ahí no añoro la otra parte. De cualquier manera, los conocimientos adquiridos en la carrera y la experiencia laboral me han servido para hacer un mejor papel en la docencia.
También considero que no he tomado la firme decisión de prepararme pedagógicamente, aunque el tema de educación basada en competencias lo trabaje por vez primera en el año de 1993 en un diplomado que impartió el CISE (Centro de Investigaciones y Servicios Educativos) de la UNAM en Oaxaca. En ese momento me pareció un modelo educativo más, y por comodidad, seguí enfocado en el proceso tradicional de enseñanza aprendizaje, aunque el COBAO cada intersemestre nos prepara talleres de actualización en donde he conocido un poco sobre la educación centrada en el aprendizaje, educación basada en competencias, planeación y evaluación de competencias, entre otros temas, pero como que se me ha dificultado aterrizarlo en el aula.
En fin y como al parecer no hay vuelta de hoja, y además nunca es tarde para empezar, creo que ha llegado el momento de aprovechar la oportunidad de mejorar mi práctica docente.
En ese momento tenía (y aun tengo) fresco el recuerdo de varios de mis maestros, desde la primaria hasta la universidad, sobre todo de aquellos que de alguna manera y desde mi punto de vista habían sido los que incidieron y marcaron una parte de mi vida; quería retomar algo de cada uno de ellos para que mis clases pudieran resultar interesantes para los alumnos.
Conforme han ido pasando los años me he dado cuenta, y cada vez lo confirma mas, que somos un eslabón muy importante en la formación de ciudadanos y que el nivel medio superior es determinante en la vida de los jóvenes, ya que están en un conflicto constante para definir su identidad.
Considero que el trabajar con jóvenes es reconfortante y a veces tenemos que jugar no solo el papel de maestros sino el de amigos, o por que no decirlo, en algunos momentos, de padres. Como docente, tengo una gran responsabilidad en los jóvenes cuyos padres de familia depositan en nuestras manos y que es nuestra responsabilidad trabajar para ello, por lo cual mi compromiso es actualizarme continuamente.
La actividad docente me ha dado grandes satisfacciones:
· Es un trabajo en donde uno no está encerrado toda la jornada en cuatro paredes ni sentado en un escritorio estirando los brazos en señal de cansancio o aburrimiento.
· Generalmente no nos pone de mal humor, porque con los alumnos siempre hay cosas gratas que compartir.
· Es satisfactorio ver que aquellos jóvenes que fueron nuestros alumnos de hace varias generaciones son ahora padres de familia que luchan día a día por dar lo mejor a los suyos; varios de ellos son profesionistas que han sabido sobresalir en el campo laboral y que otros han seguido esforzándose para alcanzar otros niveles de preparación. Con varios de ellos conservo una bonita amistad y cuando tenemos oportunidad de conversar recordamos las anécdotas de cuando fueron alumnos del COBAO. Y aunque estoy bien consciente que su logro es producto del esfuerzo solo de ellos, no dejo de sentirme satisfecho al pensar que tal vez en el edificio que han construido hay un ladrillo que yo ayude a colocar.
· Económicamente hablando, no he generado riquezas ni vivo en la opulencia, pero creo que la actividad docente me ha dado lo suficiente para vivir de manera decorosa y poder dar mi familia lo necesario para una vida digna.
· Por la escuela me fui a vivir a este lugar hermoso llamado Nochixtlan, en donde nacieron mis hijos y mi esposa lo ha adoptado como su propia tierra.
Insatisfacciones creo que no las tengo, aunque desearía que no existieran conflictos políticos tan fuertes en la educación para que el trabajo en los planteles fuera mas armonioso y cumpliéramos de manera mas eficiente la responsabilidad que nos hemos echado encima y rescatar ante la sociedad ese papel tan reconocido y respetable que en otros tiempos tuvo el ser docente. Digo lo anterior porque durante un tiempo trabaje en otro subsistema del cual renuncie porque la situación política era (y es) intolerante. Afortunadamente en el COBAO no se vive esta situación.
Durante un tiempo me inquietaba el hecho de no haber podido ejercer por más tiempo mi profesión, pero llegó el momento en que concluí que la docencia ya era parte de mi profesión y a partir de ahí no añoro la otra parte. De cualquier manera, los conocimientos adquiridos en la carrera y la experiencia laboral me han servido para hacer un mejor papel en la docencia.
También considero que no he tomado la firme decisión de prepararme pedagógicamente, aunque el tema de educación basada en competencias lo trabaje por vez primera en el año de 1993 en un diplomado que impartió el CISE (Centro de Investigaciones y Servicios Educativos) de la UNAM en Oaxaca. En ese momento me pareció un modelo educativo más, y por comodidad, seguí enfocado en el proceso tradicional de enseñanza aprendizaje, aunque el COBAO cada intersemestre nos prepara talleres de actualización en donde he conocido un poco sobre la educación centrada en el aprendizaje, educación basada en competencias, planeación y evaluación de competencias, entre otros temas, pero como que se me ha dificultado aterrizarlo en el aula.
En fin y como al parecer no hay vuelta de hoja, y además nunca es tarde para empezar, creo que ha llegado el momento de aprovechar la oportunidad de mejorar mi práctica docente.
Etiquetas:
actualización,
Bachilleres,
cobao,
docente,
educación,
Nochixtlan
Mi aventura de ser docente
Después de dar lectura al documento “La Aventura de ser Maestro” me doy cuenta que muchas cosas que he vivido como docente se ven reflejados ahí. Aunque nunca había pensado en la docencia como un malestar, reconozco que en su momento sentí cierta espina clavada por no haber encontrado un trabajo en donde me pudiera desarrollar realmente en mi profesión universitaria. Cuando ingreso a la docencia lo hago en el nivel medio superior con la idea de que dar clases era algo sencillo, ya que recordaba a algunos de mis maestros y la forma tan ágil, dinámica y agradable que tenían para darnos clases.
Sin embargo en mis primeras actuaciones frente a grupo me doy cuenta que esta labor no solo implica tener el conocimiento (que la verdad sea dicha, no la tenía verdaderamente estructurada porque al momento de preparar mis clases me costaba trabajo integrar los conceptos o encontrar los ejemplos y ejercicios mas apropiados para ilustrarlos), sino que es necesario contar con otros atributos para poder realmente dejar huella en los alumnos.
Tal vez llegué a la docencia en momentos en que era normal tratar de dar clases de la forma que ahora llamamos “tradicional”, se hablaba poco de competencias, de motivaciones, de estrategias de aprendizaje, de constructivismo, al menos en el sistema al que ingresé. Tal vez por ello durante un tiempo me sentí cómodo de ser yo quien expusiera y los alumnos solo fueran receptores. Sin embargo, los índices de reprobación y el grado de deserción eran muy grandes.
No recuerdo en que momento, se empezó a manejar la versión de que si en un grupo reprobaban mas del 50% de alumnos, el maestro era el que estaba mal. De momento no lo concebí así pero al pasar el tiempo me he dado cuenta que realmente si los alumnos de un grupo no aprenden es porque me faltan estrategias para invertir el proceso y privilegiar mas el aprendizaje que la enseñanza. Es necesario continuar preparándome para que pueda realmente “pensar y sentir y hacer pensar y hacer sentir” y lograr que mi actividad se me haga verdaderamente placentera.
Es relevante tener la capacidad para planear, organizar, coordinar y sobrellevar las actividades que se realizan dentro del salón de clases, es necesario, como bien lo dice Esteve, “definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal”.
Tenemos que encontrar la forma de motivar al alumno; de despertar verdadero interés por los temas a trabajar (¿Qué vamos a trabajar? ¿Para que nos va a servir? ¿Qué tiene que ver con su vida diaria?) ; de emplear las estrategias apropiadas para cada grupo y lograr un trabajo colaborativo en ellos; de generar recursos didácticos para nuestras actividades, siempre considerando el contexto en que nos desenvolvemos y adaptando los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos; sin olvidar también fomentar valores y actitudes en cada actividad.
Aunque como dice José M. Esteve, por ensayo y error, hasta lograr la libertad y la alegría de ser docente
Sin embargo en mis primeras actuaciones frente a grupo me doy cuenta que esta labor no solo implica tener el conocimiento (que la verdad sea dicha, no la tenía verdaderamente estructurada porque al momento de preparar mis clases me costaba trabajo integrar los conceptos o encontrar los ejemplos y ejercicios mas apropiados para ilustrarlos), sino que es necesario contar con otros atributos para poder realmente dejar huella en los alumnos.
Tal vez llegué a la docencia en momentos en que era normal tratar de dar clases de la forma que ahora llamamos “tradicional”, se hablaba poco de competencias, de motivaciones, de estrategias de aprendizaje, de constructivismo, al menos en el sistema al que ingresé. Tal vez por ello durante un tiempo me sentí cómodo de ser yo quien expusiera y los alumnos solo fueran receptores. Sin embargo, los índices de reprobación y el grado de deserción eran muy grandes.
No recuerdo en que momento, se empezó a manejar la versión de que si en un grupo reprobaban mas del 50% de alumnos, el maestro era el que estaba mal. De momento no lo concebí así pero al pasar el tiempo me he dado cuenta que realmente si los alumnos de un grupo no aprenden es porque me faltan estrategias para invertir el proceso y privilegiar mas el aprendizaje que la enseñanza. Es necesario continuar preparándome para que pueda realmente “pensar y sentir y hacer pensar y hacer sentir” y lograr que mi actividad se me haga verdaderamente placentera.
Es relevante tener la capacidad para planear, organizar, coordinar y sobrellevar las actividades que se realizan dentro del salón de clases, es necesario, como bien lo dice Esteve, “definir funciones, delimitar responsabilidades, discutir y negociar los sistemas de trabajo y de evaluación hasta conseguir que el grupo trabaje como tal”.
Tenemos que encontrar la forma de motivar al alumno; de despertar verdadero interés por los temas a trabajar (¿Qué vamos a trabajar? ¿Para que nos va a servir? ¿Qué tiene que ver con su vida diaria?) ; de emplear las estrategias apropiadas para cada grupo y lograr un trabajo colaborativo en ellos; de generar recursos didácticos para nuestras actividades, siempre considerando el contexto en que nos desenvolvemos y adaptando los contenidos de enseñanza al nivel de conocimientos de los alumnos; sin olvidar también fomentar valores y actitudes en cada actividad.
Aunque como dice José M. Esteve, por ensayo y error, hasta lograr la libertad y la alegría de ser docente
Etiquetas:
alumnos,
clases,
competencias,
docencia,
estrategias
Suscribirse a:
Entradas (Atom)